viernes, 16 de febrero de 2018

La Fontana del'Aquila

Hoy la entrada va de anécdotas, detalles que pasan desapercibidos si no te paras y prestas atención de las pequeñas cosas. Seguro que habéis pasado por delante de ella y mientras vuestros ojos recorrían la fuente de abajo hacia arriba, pasando por sus patas, pecho y alas pétreas, y hacéis continuado vuestro camino.

Situada en la Piazza del Duomo, esta fuente está coronada por un águila (de ahí su nombre) de piedra, la misma que está representada en el emblema de la ciudad. La fuente fue diseñada originalmente por el ingeniero Leonardi pero se terminó en 1850, sobre el proyecto final de Stefano Varner. 


Éste águila de piedra está relacionado con una curiosa leyenda: 

Un hombre de Sardagna injustamente condenado a muerte antes de subirse al andamio en frente de la Torre Cívica, vio circular un águila y gritó "El águila se convertirá en piedra si soy inocente", y el águila se convirtió en la piedra, por lo que el hombre fue puesto en libertad, y el ave se mantuvo en el lugar donde estaba antes de convertirse en piedra


martes, 6 de febrero de 2018

Trento y el Arte Fascista

La ciudad de Trento no sólo nos ofrece una lectura estupenda de ejemplos de palacios renacentistas de primera calidad en el casco antiguo, o ejemplos del románico-gótico como lo es el Duomo (catedral), por no olvidar el Buonconsiglio, un gran castillo medieval que en su torre se hallan unos geniales frescos de etapa gótica internacional, además de posteriores modificaciones en los cuales el gótico veneciano dejó sus huellas. 

Pero Trento, entrando en materia, es más. Basta con buscar otro tipo de cosas, ponerse otras gafas ya que es una ciudad que nos ofrece otra ruta artística como análisis de un periodo controvertido como fue el Fascismo italiano y que en la ciudad dejó sus huellas que a día de hoy se conservan de modo notable. Trento es un ejemplo de cómo uno puede aprender de su historia a través de la arquitectura, es un libro con muchas historias, historias que se pueden ver y tocar.

El Trentino y el Alto Adige, para refrescar la memoria, formaron parte del Reino de Italia tras la Primera Guerra Mundial (1919). Para el nuevo Estado Fascista, pocos años más tarde, la Arquitectura fue uno de las vías más importantes para enaltecer el régimen y hacer un uso propagandístico de él. A través de la arquitectura se planteará romper con el pasado imperial austro húngaro e iniciar una nueva etapa por lo que se renovarán muchos edificios públicos, como la estación ferroviaria (1936) y el edificio postal (1934) sustituyendo muchos de los edificios austriacos. Además se construye un colegio Raffaello Sanzio (1934) e la sede del Partido Fascista in Largo Porta Nuova (1942). El Monumento en el Doss Trento (del que ya dediqué una entrada) forma parte de este tipo de ejemplos de obras arquitectónicas fascistas (1935).

El primer edificio que recuerdo fue, lógicamente, la estación de trenes cuyo arquitecto fue Angiolo Mazzoni.

Fachada actual de la estación

Fachada apenas realizada

Postal de la estación de trenes en el año 1930

Otro de los ejemplos de arquitectura fascista es el Edificio Postal, del cual lo reconocí rápidamente por el águila imperial en su fachada posterior. Se realizó en el año 1934.

 


Fotografía antigua a color. El edificio estaría cubierto por un "Azul Saboya"

En uno de los pórticos del edificio se halla un fresco del año 1933. Obra de Bonazza Luigi.
Representa el Recibimiento de los tres cardinales en el Palazzo de Prato en tiempos del Concilio

Pero no únicamente encontramos edificios, además de otras obras públicas como plazas.

Proyecto de remodelación de Piazza Battisti

Piazza Battisti antes de la remodelación en el 1937

Actual estado de la plaza

Merece la pena darse un paseo por esta pequeña plaza y la galería porticada (por entonces llamada "dei Legionari"/de los Legionarios, hoy "Galleria Littoria") tanto en el interior, para observar ejemplos de pintura mural, como en el exterior y observar uno de los ejemplos de mural musivario (mosaico) fascista.


Para mí lo que siempre me intrigó de la ciudad fue al ejemplo de mural de mosaico en el exterior de Piazza C. Battisti:

Cada uno, con quien caminaba o pasaba por allí, veía una figura diferente: una victoria, un ángel, etc. Y lo más curioso era: ¿qué narices estaba borrado, tanto lo de las manos de la figura como lo del texto en la parte inferior? Parece que aclaro el misterio que tantos meses rondaba por mi cabeza.




Es una obra de Panchieri se conocía como "La Donna dal Flit" y sí, es la figuración de una Victoria que en sus manos sujetaba un "fascio". En la parte inferior un texto que recrea un discurso de Benito Mussolini después de la conquista armada de Etiopía y la proclamación del Imperio en 1936. Este mosaico fue inaugurado el 28 de octubre de 1939, mosaico llamado "del imperio". Da acceso a Piazza C. Battisti.

Cuando cayó el régimen fascista tanto el "fascio" que sujeta la Victoria como la última palabra del discurso fueron eliminadas. La palabra borrada era "Mussolini". En contra del fascismo ambos elementos fueron eliminados. 

Meses atrás ya hablé sobre el Mausoleo de Cesare Battisti en el Doss Trento pero no desde esta óptica. Fue levantado de la mano del arquitecto Ettore Fagiuoli según el estilo "oficial-romano". Una vez terminado se trasladó el féretro de Battisti desde el cementerio de la ciudad hacia el nuevo Mausoleo, se organizó para ello una solemne procesión marcada por "fascios" águilas y cartelas con los nombres de trentinos caídos del ejército italiano. Se concebió el Mausoleo como faro que iluminaba la "italaniedad" de esta región desde lo alto del Doss Trento a través del irredentista trentino C. Battisti. Mussolini lo inauguró desde Piazza del Duomo a en agosto de 1935 iluminando el monumento, tres días después se iluminaría usando luz eléctrica. 

                                           
Fantástica foto que representa un cantero en plena construcción del Mausoleo. Año 1934.

En Largo Porta Nuova se conserva otro gran ejemplo, un palacio de piedra blanca con una torre cuadrangular que hoy es la Sede de la Autoridad de la cuenca del Adige. Se realizó entre los años 1934 y 1939 para albergar la Sede de la Federación de Fascistas de combate en el Trentino ("Federazione dei fasci di combattimento del Trentino"). Sustituía a un edificio del siglo XVIII en cuya parte central había una gran cúpula. En la parte inferior de la torre se conserva el relieve de un hombre con el pecho descubierto, haciendo el saludo romano (fascista). El proyecto lo realizó el arquitecto Giovanni Lorenzi.


Otro proyecto, ahora un edificio educativo, fue el Colegio "Raffael Sanzio" de Aldalberto Libera inaugurado en octubre de 1934. Se pretendía unir, con un puente moderno, dos monumentos históricos de la ciudad: La Torre Verde y el Castillo del "Buonconsiglio". 



Y para terminar este breve repaso, no trato todos los ejemplos pues hay muchísimos, mencionar el grupo escultórico que hay a los pies del Doss Trento que homenajean a los Alpinos. 




Mussolini promoverá este tipo de arquitectura por toda Italia, de este modo "marca" cada lugar con la señal del régimen autoritario, siendo un modo de trasmisión de ideas y llegando a la sociedad.

En el 2010 se realizó la película "Vincere" (Vencer) del director Marco Bellocchio sobre Mussolini en su juventud y el desarrollo de su figura. En ella se puede ver escenas rodadas en Trento, en el trailer aparece justo al inicio la Piazza del Duomo.

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Fuente de documentación:
-FOLGHERAITER, A., "Trento, città fascista". Revista "Trento Mese". Año XX, nº 241. Marzo di 2012. Páginas 18-24. Trento, Italia. 
-www.artefascista.it (para ver más ejemplos de arte fascista en Trento)

sábado, 3 de febrero de 2018

La Bookique, 2ª parte canalla

BOOKIQUE, caffè literario.

No todo está perdido por lo que parecía desde que llegué hace unas semanas a Trento. Muchos de los bares, locales o salas que hacía años tenía Trento y lo difícil que era mantenerlos y defenderlos por unas duras leyes lamentablemente muchos no resistieron y cerraron, incluso me dio mucha pena cuando fui a uno de mis bares-espacios culturales preferidos de la ciudad cuando estaba cerrada y su interior desmantelado.  

Por suerte leí que se terminaron los 4 años que fijaba el concurso público con el Ayuntamiento de Trento y se convocó de nuevo uno nuevo para ver quién y qué proyecto se quedaba con este espacio, por suerte lo volvió a ganar Bookique y con una nueva cara vuelve con el espíritu renovado y con ganas de canalleo en forma de encuentros de poesía, literarios, conciertos, exposiciones le darán de nuevo fuego a Trento. Nos toca defenderlo, no hay otra.
Ayer fui a la inauguración de esta nueva etapa, no os lo perdáis. Os animo a que sigáis su actividad en Bookique.

(Desde aquí en adelante un texto que escribí allá por 2012)
Uno de los rincones culturales más inspiradores de Trento. Se sitúa a escasos metros del "Castello del Buonconsiglio", en la via Torre d'Augusto, 29, en pleno barrio de San Martino (uno de los barrios más auténticos y coloridos de la ciudad). Aún es un lugar desconocido para la mayoría de los trentinos pues no lleva mucho tiempo abierto pero quienes lo conocen quedan atrapados a su filosofía, entorno y variedad en su programa cultural.
Bookique desde el mirador de la Via della Pontara

Todo este entorno se debe a un nuevo acondicionamiento del lugar llevado a cabo por el Ayuntamiento, el Comune, de Trento. Tanto las instalaciones de la BOOKIQUE como el parque que lo rodea, fundiendo ambos espacios en uno. Realmente un lugar idóneo y único, un paréntesis cultural en la vida trentina. 
Desde proyecciones de películas y documentales, exposiciones artísticas de todo tipo, lecturas literarias, conciertos, etc., forman el conglomerado de un amplio programa cultural que hace auténtico este sitio, hasta (sin olvidar) que además es uno de los mejores lugares para tomarse un buen vino o un spritz por la noche, unos excelentes "paninni" (bocadillos) y, cómo no, uno de los lugares en donde hacen el mejor de los cappuccinos. 

Uno apenas llega a este lugar se ve arropado por un ambiente de tranquilidad, perfecto para relajarse y disfrutar. Coge un libro de los que puedes econtrar allí y déjate perder.

Pero la filosofía no es sólo la de ser una agente pasivo, si no que te invita a ser activo, a participar de su actividad y vida.
Anímate, y si tienes inquietudes y ganas de mostrar algo éste es tu lugar.

Horario: de martes a domingo, desde las 16:00 hrs a la 01:00 hrs.
Web: http://www.bookique.org

martes, 30 de enero de 2018

La tierra tembla (recuerdo de aquel 2012)

La tierra tiembla.

Estado de la torre del reloj en Finale Emilia, (Emilia-Romagna, Italia) en mayo de 2012

Fue el primer terremoto que viví personalmente. Antes, sólo veía por televisión las grabaciones de aquellas sacudidas en Japón donde todo bailaba, cajoneras saliendo despedidas, lámparas moviéndose adescompasadas, objetos rodando por el suelo. De aquí para allá, de izquierda a derecha. 

La conversación con Marta por Skype se cortó de repente, no era algo anormal pues en esa casa cada poco se caía la conexión a Internet. Abría el frigorífico buscando algo que llevarme al saque o simplemente mojar mis labios con algo, cuando a eso de las 4:00 am, sería la madrugada del 20 de mayo, el armario sobre la pila empezaron a moverse. Despacio al inicio, como si un pequeño animal se moviese por los cacharros, pero fuerte y como desmoronándose con el paso de los segundos. Me dije en voz baja:

-"Joder, éstos (mis compañeros de casa), ¿cómo carajo han colocado los cacharros?". 

Lo que sucedía con el armario era lo mismo que con el frigorífico. Todo el interior se movía, golpeaban las cosas las paredes. 

-"¿ Lo habéis notado?". Gritó Rubén apareciendo de un salto en la cocina. 

Miré a mis pies. Todo bailaba. El edificio se movía al son que marcaba la tierra. Era como un vals, aunque un poco mal bailado, y eso que nunca he bailado uno. 

El suelo hacía círculos. Los dibujaba. 

Se mezclaban sensaciones de excitación y miedo, con algún que otro grito de "ostias, ostias...!!". Quizás al ser el primero no pensé en todas esas medidas de seguridad que uno sabe cuando suceden cosas de éstas. Total, era mi primera vez. 
Ya sabéis, esas cosas como ponerse debajo de los marcos de las puertas, de las mesas, en los ángulos de las habitaciones, no salir a los balcones, etc. yo salí, quería ver qué pasaba a mi alrededor. Quizás esperaba ver algo así como derrumbarse los edificios de al lado, a modo de película de ficción y llegaba el fin del mundo. Sólo ví cómo se iban encendiendo las luces de las casas. Primero una, dos, tres, cuatro. a los pocos minutos casi todos los bloques estaban encendidos. 

Se repitieron varias veces en los días siguientes, no con la misma intensidad, pero la sensación era terroríficamente genial. 

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Al día siguiente los medios hablaban de una intensidad en el Trentino de 5,3 Escala Richter.

jueves, 25 de enero de 2018

Jordi Galindo y el mural en el Trentino


Empecemos por la izquierda. Sigue la línea del monte Calisio que asciende, continúa por la fachada del edificio y prosigue a la derecha hasta desaparecer de la imagen. Parece como si de un decorado se tratase y se estampara contra el monte, ¿verdad? ¿y qué me dices de los colores? ¿y de la traza del oso? Fantástico, sin duda.


La fachada es del Centro Social "Bruno" que hay en la ciudad de Trento (Via Dogana), al lado de las vías y la estación de trenes. Sin entrar a hablar del centro social, que lo haré pronto, lo haré del mural que cubre la totalidad de la fachada y embellece un antiguo edificio en ruinas y abandonado. Obra del mexicano Omar García Cruz y el catalán Jordi Galindo. La obra estuvo a punto de desaparecer debido a que la Ley provincial prohibía la realización de este tipo de expresiones artísticas pero, afortunadamente, resistió y aún permanece dando color a Trento (lamentablemente en enero de 2015 la Provincia de Trento eliminó de este edificio su función social y política del centro de la ciudad). El oso Bruno fue un ejemplar de oso pardo, particular de esta región alpina que en 2006 atravesó los Alpes llegando desde Baviera (Alemania) al Trentino, donde fue abatido por peligroso. 




Recuerdo en julio, cuando hacía el descanso en aquel pequeño bar de San Muro di Pinè, leyendo el periódico local "Trentino" di con la noticia. Fue la primera vez que oía hablar de este artista. La pequeña reseña hablaba de que Jordi Galindo iba a realizar catorce murales en diversas casas de Margone, un pueblo perteneciente a la Comunidad de Vezzano. Los murales representan la realidad de la zona y su historia: los animales de granja, una vista panorámica sobre el lago de Garda, la partida de los emigrantes tras el incendio en el pueblo (12 de abril 1887), la recogida del heno (en el Monte Gazza), aves, "Stella Alpina" (antiguo hotel), etc. 

Otro enlace que habla de esta iniciativa en donde encontraréis prácticamente una imagen de todos los murales. 

En cuestión de calidad decir desde mi punto de vista que no están nada mal los murales, me gustan bastante. Por ejemplo, veo mucha influencia y fuerza en la estética y perspectiva de los murales socialistas mexicanos de Rivera, Orozco o Siqueiros en la "Partida de los emigrantes tras el incendio" y la línea naturalista en paisajes, animales, personas, etc., es de gran mérito. 

Toda una gran representación artística y genial excusa para viajar por el Trentino para verlos.

domingo, 21 de enero de 2018

Segovia y Trento

No hay casualidades que valgan o al menos todo tiene un sentido, un por qué. 

Callejero en el barrio segoviano de La Albuera

Desde que visité Trento por primera vez hace ya unos años siempre me llamó la atención esta pequeña iglesia de traza románica que se encuentra junto a la estación de trenes y el río Adige. La veía todos los días al ir a trabajar, la veía cuando me iba a coger un tren o a recoger a las visitas; la vi vestida de todos los colores (en tonos primaverales y otoñales, cubierta de nieve, gris en días lluviosos, etc.) pero nunca llegué a entrar, no sé... hasta ahora.
La iglesia es (desde sus orígenes en el año 1166) parte de la abadía de San Lorenzo de la cual hoy sólo queda la iglesia y algunos restos del claustro.Vamos allá.
 
Al rodear la iglesia descubrí sobre uno de sus muros una pequeña placa en la parte posterior, que casi pasa desapercibida por su tamaño y que incluso ni me llamó la atención pero por curiosidad me acerqué a verlo y a medida que me acercaba hubo una palabra que saltó hacia mí: "[..]SEGOVIANO[...]". Un recuerdo a la memoria de los teólogos castellanos que acudieron al Concilio por Carlos V en defensa del catolicismo frente al protestantismo. En concreto de Pedro de Soto, de Alcalá de Henares (que acudió a Trento y murió allí), y al segoviano Domingo de Soto, que desempeñó un papel importante durante el Concilio como confesor imperial. 



Pertenece a un antiguo monasterio benedictino, pudiéndose observar las las trazas del Románico y la austeridad en decoración (característico de las iglesias benedictinas), visto muy bien en el ábside y presbiterio. El gótico no pasó de largo y dejó sus influencias en el conjunto. Durante el Concilio, el convento acogió a ilustres teólogos de la Orden de los Dominicos. 

Pero como templo sagrado tendría los días contados: en el 1778 se usaría como cárcel, en el periodo fascista se destruiría el claustro y monasterio. Ya en plena Segunda Guerra Mundial fue destruida parte del campanario y de la iglesia. Se terminaría de reconstruir en el año 1955 bajo la Orden de los monjes minoritarios capuchinos. Se abre al público tras siglo como templo cívico.


Interior de la iglesia

La iglesia sufrió los ataques de los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. 

Una imagen del conjunto monástico anterior al derribo del convento


 
Antiguos grabados de la ciudad de Trento donde se sitúa el convento
Como curiosidad, observad cómo el río Ádige tenía otro curso


Ayer y hoy de la iglesia. En primer término, las cubiertas de la estación de autobuses (ésta inundada)

Exterior del ábside en blanco y negro

Hoy ha quedado atrapada entre la estación central de trenes, la estación de autobuses y carreteras la pasan por delante y detrás. Quizás no un buen lugar pero una gran oportunidad para conocer una parte importante de Trento. Si pasáis y paráis por aquí es de obligada visita, una joya de la ciudad.